Real Madrid – Barcelona
El brasileño marcó el primer gol del Clásico y se reivindicó como un jugadorazo

Tardará en olvidar Vinícius la noche del 1 de marzo de 2020. El brasileño fue el hombre del Clásico, partido que decidió con un gol a 20 minutos del final tras su enésima cabalgada por la banda izquierda. Sólo le faltó llorar en la celebración, su momento más alegre de desde que viste de blanco. Se volvió loco y se besó el escudo del Madrid no se sabe cuántas veces. Por fin, el fútbol recompensaba su impresionante capacidad para producir ocasiones.
Porque el partido, hasta ese minuto 71, era más de lo mismo para el brasileño. Un quiero y no puedo, un mar de ocasiones que se iban al limbo una y otra vez de manera incomprensible. Vinícius parecía un jugador maldito ante el gol, hasta que ese disparo que rozó en Piqué por fin besó la red. El gol que siempre soñó el brasileño y que estaba deseando celebrar el Bernabéu.