El Madrid manda por intensidad

La intensidad, eso que reclamó Zidane en París, rescató al Madrid competitivo que pretende pelear por los títulos. A falta de fútbol, y en un escenario de máxima exigencia, ante el anterior líder de la competición, se impuso para salir de la antesala de la crisis. Un buen gol de Benzema en la mejor acción colectiva madridista decidió el partido ante un Sevilla que acusó el esfuerzo europeo.
Pocos estadios en el mundo generan una atmósfera tan especial y asfixiante como el Pizjuán. El Madrid lo sabe por experiencia. Allí ha sufrido derrotas de todo tipo, ajustadas o incontestables, y el momento llamaba a la prudencia. El revolcón de París apenas tocó la alineación de Zidane (Ramos por Militao), pero el equipo pareció otro. Apretado, las líneas bien juntas, más preocupado por cerrar espacios que por dominar el duelo, esperando la ocasión para lanzar la presión alta y hacer daño. Un plan que empantanó al Sevilla, tan bien armado como romo en el último cuarto de campo.